Hacienda perdona deudas

Hacienda perdona deudas: ¿Qué debes saber?

La Agencia Tributaria tiene la capacidad de perdonar deudas a los contribuyentes, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y plazos establecidos por la ley. En este artículo, te explicaremos en detalle cómo funciona este proceso y cuáles son los plazos de prescripción de las deudas tributarias con Hacienda.

Hacienda perdona deudas

Es importante destacar que las deudas no son eternas, ya que la ley establece plazos para reclamar una deuda y, una vez pasado ese tiempo, se considera que está prescrita. Esto significa que el acreedor ya no podrá exigir su pago.

Existen dos condiciones fundamentales para que una deuda prescriba:

  • El acreedor no ha ejercido ninguna acción judicial o extrajudicial para reclamar la deuda. Esto incluye el envío de cartas o requerimientos notariales para exigir el pago.
  • El deudor no ha reconocido ni aceptado la deuda pendiente de pago, ya sea de forma expresa o tácita.

En el caso de las deudas tributarias con Hacienda, su duración está regulada por el artículo 66 de la Ley General Tributaria (LGT). Según esta normativa, una deuda tributaria prescribe a los cuatro años a partir del día siguiente al vencimiento del plazo reglamentario para presentar la declaración o autoliquidación.

Es importante tener en cuenta que el plazo de prescripción se interrumpe si la Administración lleva a cabo cualquier acción de investigación o reclamación relacionada con la deuda.

A continuación, te presentamos un resumen de los plazos generales para la prescripción de deudas:

  • 6 meses para reclamar el pago de cheques.
  • 1 año para las responsabilidades extracontractuales, la responsabilidad civil por injuria o calumnia, y las obligaciones derivadas de culpa o negligencia.
  • 3 años para el pago a jueces, abogados, notarios, peritos, maestros, criados y jornaleros, alojamiento, medicinas, deudas de los consumidores a comerciantes y el abono de pagarés.
  • 4 años para las deudas tributarias y de la Seguridad Social.
  • 5 años para el pago de pensiones alimenticias y alquileres, deudas derivadas de delitos fiscales, contratos personales, deudas por alquiler, suministros del hogar y deudas por tarjetas de crédito.
  • 10 años para las deudas procedentes de herencias o legados.

En conclusión, Hacienda puede llegar a perdonar deudas a los contribuyentes, siempre y cuando se cumplan los requisitos y plazos establecidos por la ley. Es importante tener conocimiento de estos plazos de prescripción para poder ejercer tus derechos como deudor o acreedor. Recuerda que cada caso puede ser diferente y es recomendable buscar asesoramiento profesional para resolver cualquier duda o situación particular.

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